A veces caminamos por la vida como adultos, pero con un corazón que aún guarda silencio de la misma infancia… Emociones que no expresamos, abrazos que faltaron, palabras que nunca llegaron.
Hoy, detente un instante, no vayas tan deprisa, espera un momento que tenemos muchas cosas que hablar, a una pausa aunque sea un instante, y mira hacia adentro.
imagina a esa niña o a ese niño que fuiste, caminando a tu lado… Con sus miedos, con esa ternura que inspira y enamora, con muchas necesidades sin saberlas expresar, con la necesidad más grande que llevamos cada uno de nosotros como seres humanos que es la necesidad de ser amado. Sí pues claro. No se ha ido. Aún sigue ahí…. Esperando que lo mires con amor, con respeto y consideración.
hoy no necesita respuestas perfectas, solo necesitamos tu presencia.
Tómalo de la mano. Abrázalo sin juicios, sin reproche. Dile en silencio: «estoy aquí contigo, aún no te dejo solo ni sola… Ahora sí es nuestro momento.
sanar no siempre es borrar el pasado, es aprender a caminar con él desde un lugar más consciente, más compasivo mucho más lleno de luz.
PERMÍTETE SENTIR, SOLTAR.
Permite volver a ti, porque cuando sanas tu interior tu propia vida comienza a sentir la paz.

💜Con cariño Lidia Vázquez💜
